Ma Sarada Shishu Tirtha es un hogar fundado en 1983 por un monje hindú que fue recogiendo niñas para darles un lugar donde vivir.

Está situado a tres horas de Calcuta, en la aldea de Harispur, Krishnanagar (Bengala Oeste). La estación de tren más cercana, Krishnanagar June, está a unos 100 km. de Sealdah, y la Residencia-Escuela está a unos 5 km. de la estación, yendo por la carretera de Nabadwip Ghat.

En el año 2008, Francisco Perelló visita por primera vez la Residencia- Escuela “Ma Sarada Shishu Tirtha”. Allí, en esos días, estaban acogidas, en condiciones muy precarias, unas 100 niñas provenientes de las tribus Santalis. Vivían hacinadas en dos edificios pequeños y muy deteriorados, de una sola planta, que servían de dormitorio y escuela. Dadas las carencias económicas, sólo recibían una comida al día, compuesta por arroz y vegetales. Todo ello bajo la tutela de un monje hindú que contaba con la ayuda esporádica de donantes locales. Ante esta situación, Fran decidió hacer “algo” por estas niñas. Con el decidido apoyo de su familia y de distintas personas, todas ellas amigos y amigas que habían conocido el Hogar, se financió y construyó una segunda planta en el edificio de la escuela y otra en la de los dormitorios, además de una pequeña casa para fijar su residencia. Además, se financió la alimentación de las niñas para que pudiesen recibir tres comidas al día.

En octubre de 2009, Fran Perelló y los amigos colaboradores deciden constituir, en España, la Asociación “Hogar de las Niñas” para dar continuidad a esta labor de acogida y formación a niñas de la comunidad tribal Santali de Bengala Occidental. Los objetivos fundacionales son aumentar el número de niñas y mejorar las infraestructuras, así como su educación, alimentación, higiene y sanidad.

Después de estos años de trabajo, creemos que el éxito de la Asociación radica en el hecho de que las niñas, cuya inmensa mayoría vivía en condiciones de pobreza extrema, han acogido en sus corazones la Asociación: allí tienen libre acceso a todas las salas, la cocina y el templo, colaboran activamente realizando las tareas cotidianas y se cuidan entre ellas. Las niñas y sus familias sienten y saben que la Asociación trabaja de forma eficaz y desinteresada en beneficio de la comunidad tribal Santali.

La India ocupa una vasta extensión de Eurasia, una península de forma triangular de tal magnitud que a menudo se le aplica el término subcontinente para referirse a ella. Y es que su amplia superficie (3.287.590 km2) y su diversidad geológica, climática y paisajística justifican ampliamente este calificativo. Es el séptimo país del mundo en cuanto a extensión y el segundo en población, por detrás de China, con 1.311.050.527 habitantes según el censo de 2015 y una densidad muy alta (399 habitantes por km2).

Esta compacta masa de tierras está separada del resto de Asia por la gran cordillera del Himalaya, y está rodeada por el Mar de Arabia en el Suroeste, el Golfo de Bengala al Este y el Océano Índico y Sri Lanka por el Sur.

Por su ámbito geográfico y por los acontecimientos de su historia, la India es un formidable crisol de pueblos y comunidades en un espacio extraordinariamente integrador, que ha podido conservar una relativa identidad a lo largo de su periplo histórico.

La población está constituida esencialmente por descendientes o inmigrantes de movimientos étnicos venidos de más allá de los Himalayas, sin que haya sido posible demostrar hasta la fecha si alguna raza pudo llegar a desarrollarse totalmente en suelo indio, dada la gran cantidad de tribus diferenciadas que en un momento dado pobló el suelo del país.

La Constitución de la India, aprobada por la Asamblea Constituyente el 26 de noviembre de 1949, establece el uso del hindi y el inglés como los dos idiomas de comunicación oficial para el gobierno nacional. Adicionalmente, clasifica un conjunto de 22 idiomas listados, que son idiomas que pueden ser oficialmente adoptados por diferentes estados para propósito administrativo, como un medio de comunicación entre los gobiernos estatales y el nacional y para exámenes convocados para el servicio del gobierno nacional. Según un censo realizado en 1961, los idiomas en la India alcanzan la cifra de 1.652.

El bengalí es el idioma oficial de Bangladés y de los estados indios de Bengala Occidental y Tripura. Posee un sistema silábico de escritura que tiene sus comienzos hacia el 1100 a. C. (proto-bengalí). La dirección de la escritura es de izquierda a derecha.

Debido al renacimiento de Bengala en los siglos XIX y XX, la literatura bengalí emergió entre lo más selecto del sur de Asia, emergiendo personalidades como Rabindranath Tagore, el primer asiático nominado a un premio Nobel.

Las castas (varna) constituyen uno de los puntos más críticos, y criticados, de la sociedad hindú, tanto para los occidentales que no las comprenden, como para los indios que las padecen en sus propias carnes. Si bien la Constitución india prohíbe la discriminación pública de personas por razón de casta, la realidad es bien distinta, pese a los tímidos progresos que se han producido. Estas divisiones están más arraigadas en las zonas rurales que en las urbanas, más desconectadas de la evolución y se aprecia, fundamentalmente, en cuestiones de parentesco, familia o matrimonio.

La casta del individuo la determina automáticamente la condición de la familia en la que viene al mundo y es ya algo inmutable en vida: no se puede “progresar” dentro de una casta. Hay miles de ellas, con sus subcastas correspondientes. Se puede decir que hay tantas como profesiones u ocupaciones, y dentro de cada una, sus correspondientes jerarquías. Todas son, pues, interdependientes y conforman un denso tejido tanto a nivel local como en el ámbito de la nación.
El término “casta” lo introdujeron los portugueses. Los indios las llaman “varna” (color) y también “jati”, “jat”, “biradri” o “samaj” para subcastas y otras subdivisiones. Las raíces “del invento” vienen de muy lejos y son algo confusas. El Rig-Veda (3000 años a.C.) propone que los progenitores de las cuatro principales castas fueron creados por Brahma a partir de una figura de arcilla (al igual que Adán en el Génesis hebreo), de la siguiente simple manera:

  • Brahmanes: se formaron de su boca. Su función sería la de proporcionar servicios intelectuales y religiosos a la comunidad.
  • Kshatriyas: guerreros y gobernantes que saldrían de sus brazos. Su función será la de proteger a los demás.
  • Vaishyas: comerciantes y propietarios de tierras que surgen de los muslos y tendrán que ocuparse del comercio y de la agricultura.
  • Shudras: artesanos y sirvientes, provienen de los pies de la estatuilla.

Los “intocables” están en último término, ya fuera de las castas y como un grupo aparte y se encargan del “trabajo sucio” del sistema. Por supuesto que ellos efectúan las tareas más humildes, como carniceros, barrenderos, lavanderos, curtidores o limpiadores de letrinas. Desde 1935 se creó el término inglés “Scheduled Castes” para los parias o intocables. En cambio, Mohandas Gandhi le gustaba llamarlos amorosamente Harijans que significa “hijos de Dios”. A partir de la década de los 90, empezaron a autodenominarse “Dalits”, vocablo que en hindi tiene la acepción de “oprimido”, lo que muestra que va aflorando públicamente la conciencia de marginación opresiva. Según el censo de 1991 había 138 millones de dalits en India, aproximadamente un 16% de la población total.

Los miembros de una casta suelen estar dispersos por una región y con representantes en muchos lugares y pequeñas aldeas, aunque sea en pequeño número. Las poblaciones tribales, que todavía existen en muchos lugares de la India (los adivasis), también se agrupan internamente en castas pero cuando tienen que compartir su espacio con otras gentes no tribales (hindúes), entonces son tratadas como casta aparte.

Los adivasi son los habitantes indígenas de la India. Son conocidos también como las tribus de la India en contraposición a las castas de la India, pues al igual que los dalit, no constituyen una casta. El término “adivasi” significa ‘habitantes originales’, pues son un grupo muy heterogéneo que constituye la población aborigen de la India, sometida por las invasiones arias.

Son más de 300 grupos tribales, reconocidos oficialmente desde 1950 y comprenden aproximadamente el 7% de la población total, lo que significa que la India es el país con la mayor concentración de pueblos indígenas del mundo. Están distribuidos por toda la India excepto en el Norte. Se encuentran principalmente en los estados de Orissa, Madhya Pradesh, Chatisgar, Rajastán, Gujarat, Maharashtra, Andhra Pradesh, Bihar, Jharkhand, Bengala Occidental, Mizoram, otros estados del noreste y en las islas de Andamán y Nicobar.

La tribu Santal es la mayor comunidad tribal en India; viven, principalmente, en los estados de Bengala Occidental, Bihar, Orissa y Assam. Sólo en Bengala Occidental hay más de 2,5 millones de santalis.

Los santalis son explotados y marginados por el resto de las castas y son los Dalits o “intocables” del norte de la India. Gran parte de esta explotación y marginación viene dada por el analfabetismo al que esta tribu está sometida puesto que carecen de recursos para poder educar a sus hijos. La tasa de analfabetos es altísima, entre el 80 y el 90%.